“Lo único más poderoso que el odio es el amor.”

Publicado el 15 de febrero de 2026, 11:04

 

En medio de tanto desplazamiento, persecución, separación familiar y dolor que muchos latinos hemos vivido, presenciar cómo un artista boricua como Bad Bunny cerró su presentación elevando nuestra bandera y nuestra historia no fue solamente un acto artístico. Fue un acto profundamente simbólico.

No estaba simplemente terminando un espectáculo.
Estaba afirmando nuestra existencia.
Estaba recordándole al mundo que somos parte del escenario principal, que nuestra voz tiene lugar, que nuestra cultura no es secundaria.

Durante años, muchos latinos crecimos escuchando que debíamos adaptarnos, bajar el tono, neutralizar el acento, ocultar nuestras raíces para poder avanzar. Ese momento hizo lo contrario.

Nos colocó en el centro y no en la periferia.
Nos celebró en lugar de minimizarnos.
Nos visibilizó con orgullo y no con vergüenza.

Eso impacta profundamente la autoestima colectiva de un pueblo.

Cuando un niño latino ve su cultura representada con respeto y dignidad, aprende que su identidad no es un obstáculo, sino una fortaleza.
Cuando una familia migrante ve su bandera ondear ante millones, entiende que su sacrificio no ha sido invisible.
Cuando una comunidad que ha sufrido dolor escucha su historia en voz alta, se valida su experiencia y se fortalece su esperanza.

Puerto Rico ha enfrentado huracanes, crisis económicas, migración forzada y constantes debates sobre su estatus. Muchos han tenido que irse dejando atrás su hogar, sus recuerdos y parte del corazón. Sin embargo, cada vez que nuestra cultura se levanta en un escenario global, nuestra historia se cuenta con dignidad, nuestra resiliencia se reconoce y nuestro pueblo se fortalece emocionalmente.

No es solo música.
Es representación.
Es memoria.
Es afirmación.
Es amor colectivo.

El odio divide.
El amor une y dignifica.

Y cuando alguien nos incluye en el momento más alto, más visible y más recordado, el mensaje es claro: ustedes importan.

Esta semana recordemos que nuestra identidad latina es poderosa. Que nuestra historia merece ser contada. Que cuando uno se levanta con orgullo, se levanta todo un pueblo.

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
2 Timoteo 1:7

Somos más que estadísticas.
Somos cultura.
Somos resiliencia.
Somos amor.

 
 

 

 

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios