Hoy eligo perdonar

Publicado el 19 de octubre de 2026, 5:58

Perdonar también es aprender a cuidarnos.

“Deja que las olas se lleven el peso del dolor, que la brisa acaricie tus heridas y que la inmensidad del mar te recuerde que perdonar no es olvidar, sino aprender a recordar sin perder la paz.”

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” — Proverbios 4:23 (RVR1960)

A veces, sanar comienza cuando aprendemos a mirar nuestras heridas con compasión. Comprendemos que muchas personas, incluyéndonos a nosotros mismos, hemos amado con las herramientas que aprendimos a lo largo de la vida. No siempre supimos hacerlo mejor, porque también llevábamos nuestras propias heridas.

Pero llega un momento en el que podemos elegir un camino diferente: reconocer lo vivido, aprender de nuestros errores, pedir perdón por nuestra parte y liberar el corazón del peso del resentimiento.

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” — Efesios 4:32 (RVR1960)

Perdonar no significa justificar lo que nos lastimó. Amar no significa olvidarnos de nosotros mismos. Podemos desearles bien a los demás y, al mismo tiempo, establecer límites saludables. Podemos mantener el corazón abierto sin permitir que nuestra paz dependa de las decisiones de otras personas.

También podemos buscar justicia cuando sea necesario, defender nuestra verdad y proteger nuestra dignidad, sin alimentar el odio ni permitir que el dolor defina nuestra vida.

“Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.” — Romanos 12:18 (RVR1960)

Este versículo nos recuerda algo importante: podemos hacer nuestra parte para vivir en paz, pero no podemos controlar las decisiones ni las acciones de los demás.

A veces, Dios nos habla en la quietud de una caminata, en la belleza de un árbol, en el sonido del viento o en ese momento de silencio en el que finalmente podemos escuchar nuestro corazón. La naturaleza puede convertirse en un espacio de encuentro con Él, donde encontramos consuelo, claridad y fuerzas para continuar.

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos.” — Salmos 19:1 (RVR1960)

Quizás no podamos cambiar nuestra historia, pero sí podemos elegir cómo queremos continuar escribiéndola.

Hoy podemos dar un pequeño paso hacia la paz: soltar una carga, perdonarnos por un error, establecer un límite necesario o simplemente descansar en la confianza de que no tenemos que resolverlo todo en un solo día.

“Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.” — Salmos 147:3 (RVR1960)

Que el perdón nos libere, que los límites nos protejan y que el amor de Dios nos enseñe a caminar con un corazón más sano y en paz.

En Camino Contigo Wellness creemos que el bienestar también se cultiva desde adentro, paso a paso, con fe, compasión y pequeñas decisiones que nos ayudan a vivir mejor.

Caminemos juntos hacia una vida con más paz, esperanza y bienestar.

Camino Contigo Wellness — Bienestar integral para una vida con propósito.

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